Oficios, industrias y saberes de la Huerta

Oficios, industrias y saberes de la Huerta

La fertilidad de la Huerta de Murcia no solo permitió el sustento, sino que favoreció el desarrollo de numerosos oficios e industrias vinculados a la vida cotidiana. A finales del siglo XIX destacaron especialmente la industria conservera, la textil y diversas actividades artesanales que transformaron la economía y el paisaje de la región.

Murcia fue durante siglos uno de los principales centros productores de seda en España, apoyada por instituciones como la Estación Sericícola. Sin embargo, la población huertana vestía sobre todo con materiales locales como lana, lino, cáñamo o esparto, reservándose la seda para la exportación o las clases más acomodadas.

Recursos naturales como el esparto y la caña fueron esenciales para fabricar utensilios, herramientas y elementos constructivos como las barracas. Del mismo modo, la industria conservera permitió aprovechar los productos de la huerta durante todo el año y se consolidó como uno de los grandes motores económicos de la región, con un papel destacado de las mujeres. Junto a estas actividades, oficios como panaderos, lecheros o mesoneros aseguraban el abastecimiento diario y conectaban el mundo rural con el urbano. Este ámbito del museo muestra cómo el trabajo y los saberes tradicionales dieron forma a una manera de vivir hoy casi desaparecida, pero fundamental para entender la identidad huertana.

La indumentaria tradicional de la huerta murciana (la de los llamados huertanos) está muy ligada al trabajo agrícola, pero también a las fiestas populares como el Bando de la Huerta. Es un traje práctico, fresco y a la vez muy vistoso.