Nuestra historia

El origen del Museo Etnológico de la Huerta de Murcia está ligado al creciente interés por la cultura huertana que surgió a finales del siglo XIX. Este impulso se hizo especialmente visible con la creación de las Fiestas de Primavera, que comenzaron a poner en valor las tradiciones populares, los oficios y las formas de vida propias de la huerta murciana.

Figuras clave como Pedro Díaz Cassou y Mariano Benlliure desempeñaron un papel fundamental en este proceso de recuperación y difusión cultural, que se vio reforzado por iniciativas como la Exposición del Traje Regional de 1925, un hito en la puesta en valor de la identidad huertana. A partir de entonces, fue tomando forma la idea de crear un museo permanente que protegiera y divulgara este legado.

En 1963 se consolidó definitivamente el proyecto museístico. Tras barajar distintos emplazamientos, como el Malecón o el Santuario de la Fuensanta, se eligió Alcantarilla por su relevancia agrícola, su peso histórico y su estratégica ubicación en el entorno de la huerta.

El museo fue impulsado por el entonces alcalde Diego Riquelme, junto al arqueólogo Manuel Jorge Aragoneses, y desde su apertura en 1967 ha evolucionado de forma constante mediante ampliaciones y reformas que lo han adaptado a las nuevas necesidades culturales y sociales. En 1982 fue declarado Monumento Histórico-Artístico, reconocimiento que avala su valor patrimonial, y en la actualidad continúa siendo un referente dentro del Sistema Regional de Museos de la Región de Murcia.

Rehabilitaciones

El Museo de la Huerta ha evolucionado a lo largo del tiempo para ofrecer una experiencia cada vez más completa, combinando la conservación de su valioso patrimonio con la innovación y la mejora continua de sus espacios.

Desde la ampliación del edificio original en 1996, pasando por la recuperación del histórico acueducto en 2019 y la renovación integral del discurso museográfico entre 2021 y 2022, el museo ha sabido adaptarse a las nuevas formas de entender y disfrutar la cultura.

La última actuación, realizada entre 2025-2026, gracias a los fondos europeos Next Generation EU, refuerza su apuesta por la sostenibilidad, la accesibilidad universal y la integración del patrimonio hidráulico, huertano y arqueológico en la visita.

Gracias a este proceso de transformación, el museo se consolida como un espacio vivo y dinámico, referente en la difusión y puesta en valor de la cultura huertana.